
14 septiembre, 2021 /Artículos /admin/
Dirán que es clickbait pero es real: Actualmente existe un tipo de crédito (llamado de liquidez), ofrecido por internet y aplicaciones descargadas al celular que generalmente es para pequeños imprevistos. Son montos muy bajos y de una muy corta duración. Es decir, te lo prestan casi de inmediato con muy pocos requisitos para pagar en un mes o menos. Desgraciadamente la cantidad de personas sobrendeudadas por este tipo de créditos está aumentando exponencialmente y debes saber que existen varios riesgos al respecto por si tu plan es aventurarte a solicitar uno.
Primero que nada, debes saber que existen dos tipos de estas financieras: las reguladas por la CONDUSEF y las no reguladas, además de otras opciones que ni empresas son, sino defraudadores con promesas de créditos falsos.
Te explico la diferencia.
Estas son autorizadas, reguladas y supervisadas por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) y tienen la ventaja de estar obligadas a cumplir con una serie de disposiciones en materia de transparencia financiera a fin de que los contratos, estados de cuenta y recibos de operación sean claros, específicos y no contengan cláusulas abusivas, así como su publicidad no induzca al engaño.
Es importante señalar que al adquirir un crédito con estas financieras, la CONDUSEF sí puede atender cualquier reclamación por cobro indebido o cobranza abusiva hacia los usuarios.
Estos prestamistas o “financieras” no están regulados ni supervisados por alguna autoridad que pueda responder ante cualquier abuso hacia sus usuarios y últimamente abundan.
Las condiciones de estos créditos generalmente son abusivos, con tasas de interés normal y moratoria muy por encima del promedio del mercado. Muchas veces son ramas de una misma compañía.
Las aplicaciones al instalarlas en el celular piden permisos excesivos como accesos a la agenda, ubicación, galería y otras funciones del celular, lo que puede convertirse en una verdadera pesadilla para el usuario en caso de caer en mora, ya que la cobranza que utilizan estas plataformas es de auténtico terror. Lo más común es que manden mensajes de WhatsApp a toda la agenda del deudor con mensajes informando sobre la deuda en el mejor de los casos, o difamando sobre que la persona es un defraudador, amenazas de embargo y/o hasta mensajes abiertamente insultantes y denigrantes, tratando de presionar de esta manera al deudor a que pague lo más pronto posible bajo la presión social y vergüenza con el círculo social que provocan.
Y todo esto por micro deudas de 500, 1000 o 2000 pesos, lo que hace incosteable darle un seguimiento legal ante una autoridad competente ya que el costo en tiempo y dinero fácilmente podría superar el costo de la propia deuda, haciendo más conveniente solo pagarla para detener este terrorismo de la cobranza.
Generalmente las personas que atraviesan una emergencia financiera son más propensas a caer en este tipo de fraude.
Ofrecen créditos altos con mínimos requisitos, e invariablemente te piden dinero por cualquier motivo antes de darte el crédito, seguros, gastos administrativos o cualquier otra excusa, si pasa esto es una bandera roja. Ninguna institución de crédito seria te pedirá que deposites nada antes de otorgarte un crédito y peor aún, al punto que te piden dinero generalmente cuando ya hiciste entrega de documentación personal, la cual también pueden usar para extorsiones o para suplantación de identidad.
Ante esta situación te dejo algunos consejos para antes de tomar cualquiera de estos créditos y para que evites caer en fraudes.